Si vuelo en el intento de abrazarte y en ese momento tu eres nieve y yo fuego, el tablero de ajedrez lo ganan las blancas con sus copos de nieve cayendo.
Gimen tantas verdades, que si algo tiene que pasar, pasa.
No hay mas que un hilo que da punzadas a este corazón, que está en lo cierto.
Es saber que si uno vuela, desde el cielo, se ve grande, no hay más, no hay menos.
No hay banalidad, no hay atrezzo, solo verdad en lo que resucita este momento.
El viento
Entona el viento canciones al cielo azul intenso, de amor.
Que solo escuchan los oídos sublimados, por un rojo atardecer.
Donde se abren los campos sembrados con las semillas volando.
Expectantes los ojos, esperando las rubricas en su espalda, para vibrar con este aire que canta.
Vaporosas telas vuelan, dando abrazos, sonrojando al sol.
La pasión estalla, abriéndose las compuertas de la carrera, dándose al instante.
Amasando con harina, removiendo emociones que con gotas de vapor, suben la montaña, para bajar sin nada, con los pies descalzos.
El viento sigue cantando, esas canciones que hacen suspirar, rasgando, complaciendo y amando.

Buganvillas
Sonríen las hadas, en esta noche mágica, donde quedan atrás guerras pasadas.
Donde caíste, ahora crecen buganvillas fucsias y lilas, coloreando tus rincones, alegrando tu paraíso.
Ese tan tuyo que ni siquiera aun conoces, sorprendiendo a cada momento con detalles y con esa fiebre creces.
Ves en los gusanos, los colores de las mariposas en las que se convierten.
En los caminos te hablan los árboles y las flores, en un idioma que de pronto conoces.
Bailas la danza de la naturaleza, solo eres.
Todo resplandece, en esta noche fugaz.

Amarillo
Jugando entre el trigo, corriendo por campos amarillos y soleados, se acaba el verano.
Cuantos besos desparramados, que ya no volverán y por otros serán cambiados.
Las cabras por los riscos, sueñan con el próximo verano.
No saben que en el amarillo de las hojas que vuelan, está el sol que cae a la tierra para amarla, vestirla y besarla.
Una estación nueva e igualmente bella, solo el instante cuenta.
Y eso lo saben perfecto el sol, la tierra y las estrellas que no piensan tanto, solo son su esencia.

Flor de loto
Una lluvia fina nos despierta con tu vida, nos hace gritar de alegría y nos hace pequeños, jugando contigo en el parque de tus balbuceos.
Eres esa luz que estalla dentro, cuando se sabe que la vida se hace de trocitos tan pequeños, como tus deditos, que quisiera comerme a besos.
Canta esta lluvia una nana, con tu nombre a fuego, resonando en el universo y las estrellas lo escriben en el cielo.
Eres una flor de loto instaurada en mi corazón, que se ha grabado en oro, en dos segundos, mis ojos con tus ojos.

Soñando
Tan grande, tan bello y tan ilógico siempre brillando a mi alrededor, llamando mi atención.
Como un bruto diamante, como un halo de luz, como esa gravedad cuando me tiro y no hay más brazos que los tuyos.
Diáfano todo a tu alrededor y sin embargo intrigante por lo sencillo.
Revoloteas como las mariposas posándote y volviendo a volar.
La cámara de mis ojos te persigue y te calca, diapositivas libres que se escapan.
Al fin me atrapas o al revés yo me tiro en plancha, eso sí chocamos como dos trenes veloces y todo se para.
No hay tiempo, no hay prisa, pero no solo basta soñar, hay que meterse en el agua.

Signos
Esa conjunción de frescor de limón en tu corazón, enredando con maestría los insignificantes y sencillos signos.
Que se recolocan como un puzzle, detonando explosiones y el volcán fluye.
Borracho de vida, bailas la danza, desnudo, sin miedo en este amanecer.
Esta viva loca, te persigue, te atrapa, te recubre de gracia.
Y el desaliento inhóspito y solitario se aleja, recubierto de sus propias cadenas.
Así escuchas a tu corazón y tiemblas, por el mas preciado sentimiento que casual te pinta entero.
Eres una obra maestra, que se hace y rehace.

Laberintos
Divisas lugares eternos donde das pinceladas, jugando y siendo.
Lloras por no haber descubierto antes esos laberintos internos, pero sino no serías, este todo, ni este sol que te alumbra por dentro.
Toda la alquimia que desbordas se tejió hace tiempo en las estrellas del cielo.
Es espectacular ver que el universo te está esperando.
A ti amando este instante vivo y reparador, que te eleva en la cresta de las olas, tan alto que tocas el sol.

Vida
Una oportunidad en tus manos, algo nuevo e inusitado, hilado invisiblemente.
Aparece como esa gota de lluvia, que despierta tu frente y tus cavernas.
De tanta luz y agua se te anegan las ideas no practicadas, dando paso a un torrente que te atrapa.
La vida te invita descubriéndote senderos que antes vetabas.
Mírate, estás ahí sonriendo con el trigo a tu espalda.
No sabías todo lo que encerrabas, bajo un candado que ahora salta.
Vibran en ti tantas cuerdas que las puertas cerradas caen a tus pies.
Ves puntos de luz por todas las entradas, en la calma eliges hacia cual avanzas.
Y en tu mochila guardas todas las puntadas cosidas y las que ahora hilvanas.
Me gusta verte así, sabiendo que sientes las pisadas.

Un tesoro
Hay un tesoro, en un recóndito lugar, capaz de encender la mayor oscuridad.
Sabiendo de él, todo está tranquilo porque resplandece desde su profundidad.
Si quieres llegar, escucha el viento, anda sin prisa y ya estás.
En la risa de los niños aparece sin parar, si los miras lo verás.
Íntimo es y por eso no quiere gritar aunque la vergüenza le da igual.
Juega, brinca y salta por descubrir el tesoro que reverbera sin parar.
Si ya sabes dónde está, no podrás esperar más.
Te darás en infinitas formas o como el se quiera expresar.
