CIELO

Cielo azul, raso, eterno, donde el silencio inunda y el halcón vuela hacía su propósito.

Nubes mínimas en él, cuando está despejado, todo sigue su curso y las alas del corazón le guían al sueño dorado, grande y bueno.

Vuela en su ambiente, no es manipulado, no es destrozado en combates sinsentido, siente la esencia, la guía, el cielo estampado en versos de la vida latiendo, siendo.

En estos vuelos se rehace, renace, crece con el viento, es el suspiro y quejido del amor, sus alas el universo, donde quieras puedes, siempre que el silencio te marca el vuelo.

DE LA MANO

En el tic tac de las horas, el anverso y el reverso de tu corazón intenta alienarse, para concentrarse en sus latidos que tanto dicen.

Montañas picudas lanzando mensajes a diestro y siniestro.

Entre las pisadas de las hojas del suelo hay huellas pintadas, seguir su rastro significa adentrarte, ver pistas, buscar postigos que abren los goznes de puertas pesadas.

Abrir espacios, cerrar heridas, avanzar erguidos, en pie, descalzos, por un campo de lavandas perfumadas.

De la mano, al unísono, juntos, abriendo fronteras, jugando a ser niños y el tiempo se detiene, no existe, lo burlaste.

PRIMAVERA

Brazos de árboles alcanzando al cielo,cada forma en su espacio tocando el universo.

En sus copas los nidos de pensamientos entrelazan trinos de pájaros contando un cuento que discurre de rama en rama, del este al oeste, de la tierra al infinito cielo.

Cantan a la primavera incipiente de flores, de brotes por los más recónditos vericuetos.

Despiertan los sentidos que no quieren perderse a esta bella princesa que como un hada lo inunda todo de color, de luz, de infancia y sueños.

Capaz soy de ver tus ojos de miel tras las esquinas de flores del cuento.

Sigue el sendero de margaritas, de amapolas rojas de besos, que te dejo queriendo, para cuando no quiero y huele al frescor de camisas blancas balanceadas al viento.

Primavera todo lo haces nuevo y el oso sale de la caverna buscando la miel de las flores que las abejas le hicieron.

ALAS

La inmensa luz, colándose por los retazos del bosque mostrando senderos escondidos entre las intrínsecas ramas de los árboles.

El viento susurra un silencio novedoso acolchado en las pisadas de tus pies, que te llevan ligeros a mostrarte el sueño de la naturaleza.

Interpelándote, sin juzgarte, desplegando su majestuosa verdad, eres el divino cisne que sientes en tu interior, te acercas poco a poco y en el lago del bosque, atónito te descubres.

Desplegas tus alas, revoloteas y despegas haciendo piruetas que no hubieras imaginado.

Al verte otros se unen a ti, disfrutando, aleteando, vislumbrando juntos, un bello atardecer entre los huecos de la luz del bosque.

Renacer

En el fondo de la tierra subyacen múltiples semillas llamadas a crecer gritan hacia el cielo buscando su nacimiento.

Y la espesura de la selva creada entorno a ellas por dispares creencias, no las deja emanciparse.

Hay una capa en la superficie de hojarasca, de piedras pasadas, que deben ser retiradas.

Son las semillas plantadas desde milenios en ti y que quieren ver la luz.

Cuídate, cree en lo que te lleva al bosque del silencio y allí cultivadas salen a borbotones con la fuerza del destino que las llama a nacer ya, con la vehemencia de su limpia niñez, provocando cataclismos, aperturas del más duro de los terrenos.

Es el momento de la verdad, del renacer, de la primavera que siempre vuelve a llenar de flores tu jardín.

Abrázala ahora, que sí puedes.

Caminante

En el desvelo de los días plantas nuevos brotes verdes por donde quiera que pasas.

Balizas de vida que recuerdan el paso para avanzar y no se trastabillen los pies en pantanos enlodados.

Además la primavera se huele en el aire y susurra preciosos campos de amapolas y margaritas que inundan tus pensamientos y te hacen sonreír.

Una flor para el caminante que piensa en los que ama y le entran ganas locas de llegar a casa, dejando sus desvelos a un lado, colgados en la percha, con el paraguas para la lluvia y el granizo, junto a las botas de nieve.

Allí un respirar antiguo le invade y le llena de paz.

Eres tú el caminante al que le crecen las flores creadas en tus sueños, esta noche y todas las noches y que quiere compartir….sus brotes verdes entre el agua que crecen sin parar.

Tierra, agua y sol en el corazón, el amor nos salva.

VALIENTE

Caminas por un bosque denso de grandes árboles que apenas dejan penetrar la luz, pareces tan pequeño como las hojas caídas de estos árboles centenarios.

Ensimismado en el silencio, ves tu vida a trocitos siguiendo las agujas del reloj, todas las cosas que has hecho desde que naciste provocando en ti sentimientos y emociones de todo tipo, así como es todo lo que nos ocurre.

Caes en la cuenta de tu sueño, de esta ensoñación que parece ser quiere que te veas creciendo como estos árboles.

La naturaleza palpita, te escucha y en esta rueda de la vida te quiere mostrar la gran variedad de posibilidades y caminos que hay dentro de ti.

El viento te ensimisma y te susurra: Atrévete, sé valiente, crece a lo alto, sigue la estela de paz que te hace vibrar como solo tú sabes.

Año intrépido

Encantamientos, zozobras, cuentos del niño que llevas dentro que barajas todos los días en tus pensamientos.

Cantas al viento, quieres volar como los pájaros al cielo, ser el bucanero intrépido que cruza el mar sin miedo y llegar a la cumbre de la montaña donde anidan tus sueños.

Escucha a tu corazón, escucha esos latidos que hacen parpadear tus ojos porque de pronto ven haces de luces nuevos que interaccionan con otros y se cae el caparazón pesado y las argollas ancladas se abren y los clicks internos montan un maremagnum que te zarandea, sorprende, creando en ti fortalezas que taladran los abismos y vuelas por el cielo libre con el viento a tu favor.

Sueño, vida, infinitud de posibilidades ante ti y en el zarandear del columpio, eres lo que quieres, paz, amor e intentos.

DESPIERTAS

Un grito poderoso que desgarra vestiduras, que emerge enérgico, de los hilos más profundos del corazón y clama con estruendosa fuerza, rugiendo, envolviendo como un huracán desatado la sabiduría que de pronto te asalta y te eleva hacia un cielo infinito.

Se evaporan los miedos que colgaban como lastres del árbol de tu vida y caen perdiéndose en la hojarasca de este otoño que termina.

La lluvia se filtra en la tierra y la savia nueva despierta en una bella mañana soleada donde todo puede ser. ¿Te atreves?

Sólo observa y ese grito tuyo ya se grabó hasta en las piedras.

CORAZÓN

Intensas lluvias cayendo por los prados, laderas y montañas.

Toca el agua a su paso todo, no hay un resquicio que quede mínimamente seco porque su causa es remover y refrescar.

Ramas partidas y piedras alocadas corren vertiginosas hacia el río formando en su devenir nuevos surcos y la lluvia impregna, remueve y recrea nuevas formas.

El corazón despierta ante el espectáculo, sintiendo, que ante la nueva perspectiva las acciones que tome serán distintas, antes dormía sin saber con drogas superfluas pero la lluvia ha despertado en el una fuerza titánica, un fuego que no se puede apagar y que envuelve su verdadero propósito por siempre y así será.