Mariposas blancas, cruzando un espeso bosque, días de deleite en paraísos y vergeles y otros oscuras tormentas les hacen parar y observar para ver por donde se dirigen los haces de luz, aún así prodigiosa vida haciendo crecer puntos verdes en las zonas oscuras, convirtiendo en bellos mandalas de colores a las silibinas serpientes del suelo. Si la mordedura duele, el antídoto transforma al cielo en millones de mariposas que surgen por doquier pero solo algunos tienen la suerte de verlas ¿ serás tú uno de ellos?







