COLIBRÍ

Allí donde se pierden el mar y el cielo, es el lugar donde no hay pensamientos.

Hay un colibrí cantando, de rama en rama, baja al suelo y revolotea con sus dulces alas alrededor de ti, despertándote, horadando en tu corazón un resurgir.

En el silencio animado por un viento suave, suenan las claves, debajo de las piedras, tras la hierba seca, donde nadie se fija, aparece el verdor del campo, aparece el agua refrescando, animando.

Sed que se apaga, tras eternos desiertos, en los que siempre agudizas ingenio y sentidos, vas de hormiga a gigante, tocando el cielo.

Sí, tú, héroe travieso, aunque ahora lo diga un pensamiento.

FUENTE

Fuente, chorro inaudito de vida, refresco en la sed, unicidad interior, albergue y refugio de horas en la incertidumbre, estancia divina, índice del corazón, transmutación, ingesta necesaria, prolongación del camino y allí en ella te bañas encontrado al niño, al héroe perdido que se refresca, desaparece el quemazón y en la fuente el descanso es tan real que quieres invitar a todos los que por un instante la vislumbran, a probar.

Fuente, gotas del corazón que continuamente se revierten para empezar de nuevo, te caes, bebes y te levantas, con un espíritu nuevo y fresco, como un juego de niños.

¡¡Bendita fuente!!

LA VIDA ES…

Un sonar dentro de ti, al que tienes que estar atento, nunca agazapado u oculto tras marañas de tareas y tiempo.

Es un latir de olas en calma, en el paraíso, cuando llegaste a aprender la cantidad de posibilidades que pasan ante ti todos los días.

Por eso estate estando en tu estar luciente, vivo, observador.

Ser, estar y sentir la inconsciencia contenida que te lleva hacia el mar profundo donde lates como un eco hacia una infinitud nueva e inesperada.

Movimiento, luz, vida, entre la niebla…te sorprende el canto de un pájaro ¿quien es? Quizás tú enjaulado, con la llave colgando de tu cuello de cisne.

LLUVIA

Caen las gotas de agua limpiando los más sucios agujeros, destaponando entrañas, ahogando en el fango lo inservible.

Las margaritas ahogándose tan pequeñas parecen crecer por momentos para poder respirar fuera del agua ese precioso olor a lluvia, erguidas y orgullosas.

Los truenos despiertan de ese narcótico de dejar pasar, sin poder hacer y actuar porque al ver los rayos aparecen serpenteantes caminos por doquier, iluminando en ese breve instante ese lugar que habitas.

Eres esas gotas, te dejas fluir y llevar por ellas, llegas a un río que cruza de costado a costado tu ser y en ese fluir abres los ojos y ves.

HOY

Vericuetos y andanzas del día que pasa para llegar la noche, donde posos y gotas impregnan el alrededor, queriendo decir algo.

La noche los adormila pero ellos en tus sueños están.

Enlaces virtuales de la mente y el corazón que en su conjunto, te cuentan, te inspiran, te elevan, a ese lugar donde sólo tú estas.

Silencio de la noche, golondrinas volando, desfragmentando hilos, haciendo deberes ante tus ojos.

Sí, la piel arrugada de tus manos, tu respiración consentida, los olores, los ruidos, el cielo ante ti.

Esencia en el aire, olor de tierra mojada, donde se besan los amantes ante ti, tus yoes, tus dudas, tus miedos y tus victorias.

Y mañana otro día inédito, sin escribir.

AMAPOLAS

Y digo yo, y pienso ¿ cuál será la contraseña de tu corazón? Para que no te embarres en fangos, donde los cantos de sirena, no son esos pálpitos que se sienten por segundos, mirando el cielo, un día de domingo.

No es casual que yo intente contactar contigo, que quiera que a tu alrededor crezcan límpidos paisajes de amapolas que te hagan suspirar y corretear como cuando eras niño.

Crecen espigas y nuevas semillas entre nosotros y el tiempo nos busca para encontrarnos, donde los corazones respiran tranquilos y flotan en un río de flores de loto.

Tú y yo somos una, lo sé y queda poco para descubrirlo.

Primavera, vida y agua

Baja el agua por el río, con sus flores enroscadas, margaritas blancas diminutas, manzanilla en tus pensamientos que relaja a tu corazón acelerado, siempre en búsqueda de lo bello y este campo verde intenso con el agua te refresca y recuerda todo lo que quieres.

Anhelos ciertos, frescos de ahora, del momento y respiras y lo ves.

Sientes mariposas que con su baile te llevan a ese país de Jauja donde los frutos que cuelgan de los árboles son realmente lo que necesitas, no lo que a veces crees cuando te ofuscas y te pierdes.

La búsqueda te encuentra, no tú a ella, al soltar tus lastres y ser.

Primavera de flores, verde y fresca en tu corazón.

CIELO

Cielo azul, raso, eterno, donde el silencio inunda y el halcón vuela hacía su propósito.

Nubes mínimas en él, cuando está despejado, todo sigue su curso y las alas del corazón le guían al sueño dorado, grande y bueno.

Vuela en su ambiente, no es manipulado, no es destrozado en combates sinsentido, siente la esencia, la guía, el cielo estampado en versos de la vida latiendo, siendo.

En estos vuelos se rehace, renace, crece con el viento, es el suspiro y quejido del amor, sus alas el universo, donde quieras puedes, siempre que el silencio te marca el vuelo.

DE LA MANO

En el tic tac de las horas, el anverso y el reverso de tu corazón intenta alienarse, para concentrarse en sus latidos que tanto dicen.

Montañas picudas lanzando mensajes a diestro y siniestro.

Entre las pisadas de las hojas del suelo hay huellas pintadas, seguir su rastro significa adentrarte, ver pistas, buscar postigos que abren los goznes de puertas pesadas.

Abrir espacios, cerrar heridas, avanzar erguidos, en pie, descalzos, por un campo de lavandas perfumadas.

De la mano, al unísono, juntos, abriendo fronteras, jugando a ser niños y el tiempo se detiene, no existe, lo burlaste.

PRIMAVERA

Brazos de árboles alcanzando al cielo,cada forma en su espacio tocando el universo.

En sus copas los nidos de pensamientos entrelazan trinos de pájaros contando un cuento que discurre de rama en rama, del este al oeste, de la tierra al infinito cielo.

Cantan a la primavera incipiente de flores, de brotes por los más recónditos vericuetos.

Despiertan los sentidos que no quieren perderse a esta bella princesa que como un hada lo inunda todo de color, de luz, de infancia y sueños.

Capaz soy de ver tus ojos de miel tras las esquinas de flores del cuento.

Sigue el sendero de margaritas, de amapolas rojas de besos, que te dejo queriendo, para cuando no quiero y huele al frescor de camisas blancas balanceadas al viento.

Primavera todo lo haces nuevo y el oso sale de la caverna buscando la miel de las flores que las abejas le hicieron.