HOY

Vericuetos y andanzas del día que pasa para llegar la noche, donde posos y gotas impregnan el alrededor, queriendo decir algo.

La noche los adormila pero ellos en tus sueños están.

Enlaces virtuales de la mente y el corazón que en su conjunto, te cuentan, te inspiran, te elevan, a ese lugar donde sólo tú estas.

Silencio de la noche, golondrinas volando, desfragmentando hilos, haciendo deberes ante tus ojos.

Sí, la piel arrugada de tus manos, tu respiración consentida, los olores, los ruidos, el cielo ante ti.

Esencia en el aire, olor de tierra mojada, donde se besan los amantes ante ti, tus yoes, tus dudas, tus miedos y tus victorias.

Y mañana otro día inédito, sin escribir.

AMAPOLAS

Y digo yo, y pienso ¿ cuál será la contraseña de tu corazón? Para que no te embarres en fangos, donde los cantos de sirena, no son esos pálpitos que se sienten por segundos, mirando el cielo, un día de domingo.

No es casual que yo intente contactar contigo, que quiera que a tu alrededor crezcan límpidos paisajes de amapolas que te hagan suspirar y corretear como cuando eras niño.

Crecen espigas y nuevas semillas entre nosotros y el tiempo nos busca para encontrarnos, donde los corazones respiran tranquilos y flotan en un río de flores de loto.

Tú y yo somos una, lo sé y queda poco para descubrirlo.

Primavera, vida y agua

Baja el agua por el río, con sus flores enroscadas, margaritas blancas diminutas, manzanilla en tus pensamientos que relaja a tu corazón acelerado, siempre en búsqueda de lo bello y este campo verde intenso con el agua te refresca y recuerda todo lo que quieres.

Anhelos ciertos, frescos de ahora, del momento y respiras y lo ves.

Sientes mariposas que con su baile te llevan a ese país de Jauja donde los frutos que cuelgan de los árboles son realmente lo que necesitas, no lo que a veces crees cuando te ofuscas y te pierdes.

La búsqueda te encuentra, no tú a ella, al soltar tus lastres y ser.

Primavera de flores, verde y fresca en tu corazón.

CIELO

Cielo azul, raso, eterno, donde el silencio inunda y el halcón vuela hacía su propósito.

Nubes mínimas en él, cuando está despejado, todo sigue su curso y las alas del corazón le guían al sueño dorado, grande y bueno.

Vuela en su ambiente, no es manipulado, no es destrozado en combates sinsentido, siente la esencia, la guía, el cielo estampado en versos de la vida latiendo, siendo.

En estos vuelos se rehace, renace, crece con el viento, es el suspiro y quejido del amor, sus alas el universo, donde quieras puedes, siempre que el silencio te marca el vuelo.

DE LA MANO

En el tic tac de las horas, el anverso y el reverso de tu corazón intenta alienarse, para concentrarse en sus latidos que tanto dicen.

Montañas picudas lanzando mensajes a diestro y siniestro.

Entre las pisadas de las hojas del suelo hay huellas pintadas, seguir su rastro significa adentrarte, ver pistas, buscar postigos que abren los goznes de puertas pesadas.

Abrir espacios, cerrar heridas, avanzar erguidos, en pie, descalzos, por un campo de lavandas perfumadas.

De la mano, al unísono, juntos, abriendo fronteras, jugando a ser niños y el tiempo se detiene, no existe, lo burlaste.

PRIMAVERA

Brazos de árboles alcanzando al cielo,cada forma en su espacio tocando el universo.

En sus copas los nidos de pensamientos entrelazan trinos de pájaros contando un cuento que discurre de rama en rama, del este al oeste, de la tierra al infinito cielo.

Cantan a la primavera incipiente de flores, de brotes por los más recónditos vericuetos.

Despiertan los sentidos que no quieren perderse a esta bella princesa que como un hada lo inunda todo de color, de luz, de infancia y sueños.

Capaz soy de ver tus ojos de miel tras las esquinas de flores del cuento.

Sigue el sendero de margaritas, de amapolas rojas de besos, que te dejo queriendo, para cuando no quiero y huele al frescor de camisas blancas balanceadas al viento.

Primavera todo lo haces nuevo y el oso sale de la caverna buscando la miel de las flores que las abejas le hicieron.

ALAS

La inmensa luz, colándose por los retazos del bosque mostrando senderos escondidos entre las intrínsecas ramas de los árboles.

El viento susurra un silencio novedoso acolchado en las pisadas de tus pies, que te llevan ligeros a mostrarte el sueño de la naturaleza.

Interpelándote, sin juzgarte, desplegando su majestuosa verdad, eres el divino cisne que sientes en tu interior, te acercas poco a poco y en el lago del bosque, atónito te descubres.

Desplegas tus alas, revoloteas y despegas haciendo piruetas que no hubieras imaginado.

Al verte otros se unen a ti, disfrutando, aleteando, vislumbrando juntos, un bello atardecer entre los huecos de la luz del bosque.

Renacer

En el fondo de la tierra subyacen múltiples semillas llamadas a crecer gritan hacia el cielo buscando su nacimiento.

Y la espesura de la selva creada entorno a ellas por dispares creencias, no las deja emanciparse.

Hay una capa en la superficie de hojarasca, de piedras pasadas, que deben ser retiradas.

Son las semillas plantadas desde milenios en ti y que quieren ver la luz.

Cuídate, cree en lo que te lleva al bosque del silencio y allí cultivadas salen a borbotones con la fuerza del destino que las llama a nacer ya, con la vehemencia de su limpia niñez, provocando cataclismos, aperturas del más duro de los terrenos.

Es el momento de la verdad, del renacer, de la primavera que siempre vuelve a llenar de flores tu jardín.

Abrázala ahora, que sí puedes.

Caminante

En el desvelo de los días plantas nuevos brotes verdes por donde quiera que pasas.

Balizas de vida que recuerdan el paso para avanzar y no se trastabillen los pies en pantanos enlodados.

Además la primavera se huele en el aire y susurra preciosos campos de amapolas y margaritas que inundan tus pensamientos y te hacen sonreír.

Una flor para el caminante que piensa en los que ama y le entran ganas locas de llegar a casa, dejando sus desvelos a un lado, colgados en la percha, con el paraguas para la lluvia y el granizo, junto a las botas de nieve.

Allí un respirar antiguo le invade y le llena de paz.

Eres tú el caminante al que le crecen las flores creadas en tus sueños, esta noche y todas las noches y que quiere compartir….sus brotes verdes entre el agua que crecen sin parar.

Tierra, agua y sol en el corazón, el amor nos salva.

VALIENTE

Caminas por un bosque denso de grandes árboles que apenas dejan penetrar la luz, pareces tan pequeño como las hojas caídas de estos árboles centenarios.

Ensimismado en el silencio, ves tu vida a trocitos siguiendo las agujas del reloj, todas las cosas que has hecho desde que naciste provocando en ti sentimientos y emociones de todo tipo, así como es todo lo que nos ocurre.

Caes en la cuenta de tu sueño, de esta ensoñación que parece ser quiere que te veas creciendo como estos árboles.

La naturaleza palpita, te escucha y en esta rueda de la vida te quiere mostrar la gran variedad de posibilidades y caminos que hay dentro de ti.

El viento te ensimisma y te susurra: Atrévete, sé valiente, crece a lo alto, sigue la estela de paz que te hace vibrar como solo tú sabes.