TÚ

El lobo en la oscuridad a dentelladas quiere morderte, te observa agresivo, creyéndose tú dueño aún no sabe que detrás de ti crece una inmensa Primavera a punto de estallar que dispara flores con olores de alma, de vida, de corazón, todo lo que él no te puede arrebatar.

Tú a veces tampoco lo sabes, estás en una onda que no te deja vislumbrar ese olor a tierra mojada, ese crujir de pasos detrás de ti que caminan hacia la libertad.

¡Que suerte tienes! que en lo oscuro y en la sordera traicionera, aún así avanzas, un amor extraño e incomprensible te coge y te abraza.

El lobo perplejo deja de asustarte y ahora camina a tu lado y ya no está en tu contra.

El amor todo lo puede…no sé quién decía eso, el más sabio de entre los sabios.

VIDA

Amanece y hay un pájaro contento en el alféizar trinando sin parar, tan alegre está que tu presencia no le da miedo y no escapa a volar. Así pues tú también empiezas hoy un bello día lleno de multitud de posibilidades que están bendecidas. Por eso hoy no te perderás, porque existe en ti una brújula que te lleva en volandas a ese lugar, a esas personas, a hacer de hoy un precioso soplo de un diente de leon que se desprende libre en un instante impoluto de presencia. Y dices vida, aquí estoy.

FLORES

Detrás de la bruma hay un sol resplandeciente que se deja ver a instantes.

Si lo estás viendo, si eres capaz de posar tú atencion, se abre una puerta, a un lugar tan natural en ti que por los latidos que emite pudiera ser un corazón, “tú corazón” que armoniosamente canta canciones, que tú desconocías, pero que hacen vibrar en ti, un bello ser.

Puntos diminutos de luz cuando pestañeas, raíces emergiendo a la superficie del núcleo central de tu vida, huesos recolocándose al respirar, al estar y así ver.

Ver como semillas variadas crecen para dar frutos, porque les llega la luz del sol y el agua de tus ojos las riega con alegría, tras mares de olas no tan plácidas.

A borbotones las flores renacen de ti y con su color y belleza devuelves a la vida todo lo que te dio al nacer.

INSTANTE

Lees entre las líneas del camino, entre el vuelo de los pájaros, entre las flores, entre los labios… entre los escondrijos más insólitos, como cuando la verde hierba crece entre el asfalto siendo capaz de romper el propio cemento. Eso es reparar en la fijeza de tu atención estando pendiente e intrínsecamente mimetizado con el instante y vuela una mariposa cerca de una flor y en el sesgo de sus alas no hay pensamientos, solo respiración. Ahora un pajarito a tus pies siguiendo tu sombra que no se separa de ti, pero hoy es pequeña se la han llevado la mariposa, el sol y el pajarito.

VIDA

Vuelas en completa libertad, soltaste tus propios grilletes y el viento en su fluir acaricia tu rostro.

Reinas en tu vida, gozas de aguas frescas que compartes y cuánto más lo haces creces en una infinitud espontánea de risas verdaderas.

Juegas como los niños en el parque sin ninguna pretensión, solo siendo uno más y te tiras del tobogán disfrutando de tus amigos, gozando del instante sin más y con lo más importante, rodeado de amor.

Respiras con los tuyos, con el amable vecino, con los pájaros de los árboles y con las hojas que caen y entre los huecos anda el juego.

Sientes la unicidad de todo porque vibras y los ojos sonríen, la nariz siente y la boca ve.

SUBISTE

Desde la cumbre divisas el mundo, subiste al fin y tu sonrisa despliega todos los mapas por los que pasaste.

El motor está dentro, a veces tan enmarañado que le cuesta ponerse en camino, aún así lo sabes y te has aferrado para subir hasta aquí, a la vida, al latir de tu corazón enfangado en la tierra.

Por el camino multitud de manos, casi siempre amigas porque el amor atrae amor, es una concha con la perla dentro y ahí el mal tiempo, las vicisitudes, no pueden con nadie, ni contigo, ni con tus amores, ni con las semillas plantadas donde las amapolas crecen entre el trigo, desde la cumbre miles de puntos rojos te observan y te sonríen, cantando una bella canción.

NATURALEZA

Naturaleza vibrante, bailarina eterna de los ojos atentos, indispensable conocedora del corazón, muestras todos los secretos.

Cae una hoja de este otoño, arrancada por un furtivo viento, despeinando tu pelo y un pájaro pía en la rama, libre, contento y atento a tus movimientos, siempre.

Que suerte tienes estás rescatado de tus pensamientos y sólo entonces ves el sol nacer, un nuevo día…miles de oportunidades ante ti, debajo de cada hoja caída a tus pies.

Respiras y creces como el árbol de donde caen, viendo más allá de tus narices, desde aquí observas y el bosque habla.

Dime ¿ que te cuentan? Que las hojas con su manto al caer crean una incipiente primavera llena de jovial salud y color. El invierno congela para que la sangre vuelva a fluir de nuevo.

Gracias viento, hoja, pájaro y bosque eterno, eso me cuentas y yo veo a través de tus ojos atentos.

SOL

Sol naciente, fuerza espontánea del día que te despierta y que te empuja majestuosamente a infinitud de posibilidades ¿cual elegirás? Quizás debas sacudirte el miedo y enterrarlo entre las piedras para probar los frutos del bosque que cayendo se estiran hacia ti.

Vulnerabilidad apagada porque en tu pecho palpita el sol, todos los días cuando amanece.

Ama, como sino hubiera un mañana y crece tan grande como eres, tan grande como el mar que parece infinito, como la montaña que parece inalcanzable y sin embargo entre sus rincones con la luz crecen margaritas de colores, donde se posan mariposas y el tiempo se para.

Sol naciente en tu pecho, capaz, fuerte e inmenso.

AHORA

Entrega el testigo de otras tempestades que ya no son tuyas, que han sido vencidas atravesando tinieblas y lagos pantanosos de cocodrilos inmensos que no pudieron contigo, entre ellos ahora se pegan dentelladas.

Abandona la masa densa de lodo que te incapacitaba para andar, recréate en el momento en que ligero andas en el camino tatuado en tu espalda, desde que llegaste aquí.

Lo has presentido siempre pero prisionero estabas hasta el punto de dejar pasar esos latidos que siempre has escuchado y que ahora te interpelan, te deslumbran como ráfagas al ver el movimiento inconsciente de una fuerza inaudita que lo llena todo.

Caen las hojas y al rozar el suelo, escriben en la tierra tu historia y el olor a ella te descubre vivo y despierto, la anestesia no entiende porque sales de tú encuadre, no se ha dado cuenta aún que se han encendido las estrellas y que el sol bombea tu corazón estrepitosamente.

AMÉN

Inmerso en las vanalidades del mundo, anestesiado con sus formas, estás varado en un mar incongruente añorando que te rescaten. Entonces una ola inmensa y gigante te descoloca y empapa, casi te ahoga y con su fuerza te hace despertar y admirar un nuevo mundo, es un sentir distinto que te regocija como un niño.

Ríes jocosamente en lo sencillo, admiras el vuelo en “v” de los pájaros, que señalan nuevos puntos de luz y las alas crecen en tú interior y te elevan con ellos.

Se apostilla un deseo de caminar y descubrir latidos fraguados hace milenios que derrochan la inmensa verdad de porqué estás aquí. Amén.