Un conjuro, un eslabón ensortijado, en tu bosque, en tu gran bosque. Un viento leve despertando la atención ¿a que podría ser ? A un paradigma que se cuentan los árboles en su idioma que aún no es tuyo, pero pronto lo entenderás, la verdad es clara, llana por eso es, ella sin más. Una rama te golpea y caes de rodillas, en tu bosque, en tu gran bosque, en paz y silencio estás, como un cervatillo atento, descubres a los enemigos disfrazados y sus trampas las ves y no caerás. Si tú, ese conjuro, el eslabón ensortijado, en tu bosque en tu gran bosque, aprendiendo.
