Sería irreverente que nos privaras a los demás de tu tesoro e intolerable que lo guardaras escondido bajo miles de piedras. Si miras al cielo y a tu alrededor te das cuenta de que es necesario compartir lo que al nacer te regalaron, que hay que darlo porque no es tuyo el tesoro es de todos. Incansable espíritu, fugaz estrella, muestra la verdad, rasga las vestiduras y con tenacidad elévanos siempre para alcanzar cada día la bendita paz. La vida es corta, no pares de regalar.
