Estás mirando por un agujero, donde los pájaros libres vuelan a su antojo gritando su libertad, haciendo juntos zig-zags, piruetas increíbles, acrobacias perfectas, como si siempre hubieran estado preparados para eso y llenándose de una energía imparable y limpia entre unos y otros.
Por eso un impulso crece en ti, eres uno de ellos, respiras y de pronto vuelas con ellos, sientes el viento, la libertad pegada a tu cuerpo queriendo contagiar al mundo de lo que realmente merece tiempo.
El agujero se cierra y estás dentro o fuera, no lo sabes, si eres pájaro, si eres viento, si eres una invención propia o algo late y late y te descubre, el giro que escuchas en sueños.
Tierra, firmamento, estrellas, volcán, locura, ancestros pero ya sabes que no estás, donde no quieres, saliste y vuelas cuando eres el diamante en bruto y tu cabeza no pesa.
