ALAS

La inmensa luz, colándose por los retazos del bosque mostrando senderos escondidos entre las intrínsecas ramas de los árboles.

El viento susurra un silencio novedoso acolchado en las pisadas de tus pies, que te llevan ligeros a mostrarte el sueño de la naturaleza.

Interpelándote, sin juzgarte, desplegando su majestuosa verdad, eres el divino cisne que sientes en tu interior, te acercas poco a poco y en el lago del bosque, atónito te descubres.

Desplegas tus alas, revoloteas y despegas haciendo piruetas que no hubieras imaginado.

Al verte otros se unen a ti, disfrutando, aleteando, vislumbrando juntos, un bello atardecer entre los huecos de la luz del bosque.

Renacer

En el fondo de la tierra subyacen múltiples semillas llamadas a crecer gritan hacia el cielo buscando su nacimiento.

Y la espesura de la selva creada entorno a ellas por dispares creencias, no las deja emanciparse.

Hay una capa en la superficie de hojarasca, de piedras pasadas, que deben ser retiradas.

Son las semillas plantadas desde milenios en ti y que quieren ver la luz.

Cuídate, cree en lo que te lleva al bosque del silencio y allí cultivadas salen a borbotones con la fuerza del destino que las llama a nacer ya, con la vehemencia de su limpia niñez, provocando cataclismos, aperturas del más duro de los terrenos.

Es el momento de la verdad, del renacer, de la primavera que siempre vuelve a llenar de flores tu jardín.

Abrázala ahora, que sí puedes.

Caminante

En el desvelo de los días plantas nuevos brotes verdes por donde quiera que pasas.

Balizas de vida que recuerdan el paso para avanzar y no se trastabillen los pies en pantanos enlodados.

Además la primavera se huele en el aire y susurra preciosos campos de amapolas y margaritas que inundan tus pensamientos y te hacen sonreír.

Una flor para el caminante que piensa en los que ama y le entran ganas locas de llegar a casa, dejando sus desvelos a un lado, colgados en la percha, con el paraguas para la lluvia y el granizo, junto a las botas de nieve.

Allí un respirar antiguo le invade y le llena de paz.

Eres tú el caminante al que le crecen las flores creadas en tus sueños, esta noche y todas las noches y que quiere compartir….sus brotes verdes entre el agua que crecen sin parar.

Tierra, agua y sol en el corazón, el amor nos salva.

VALIENTE

Caminas por un bosque denso de grandes árboles que apenas dejan penetrar la luz, pareces tan pequeño como las hojas caídas de estos árboles centenarios.

Ensimismado en el silencio, ves tu vida a trocitos siguiendo las agujas del reloj, todas las cosas que has hecho desde que naciste provocando en ti sentimientos y emociones de todo tipo, así como es todo lo que nos ocurre.

Caes en la cuenta de tu sueño, de esta ensoñación que parece ser quiere que te veas creciendo como estos árboles.

La naturaleza palpita, te escucha y en esta rueda de la vida te quiere mostrar la gran variedad de posibilidades y caminos que hay dentro de ti.

El viento te ensimisma y te susurra: Atrévete, sé valiente, crece a lo alto, sigue la estela de paz que te hace vibrar como solo tú sabes.

Año intrépido

Encantamientos, zozobras, cuentos del niño que llevas dentro que barajas todos los días en tus pensamientos.

Cantas al viento, quieres volar como los pájaros al cielo, ser el bucanero intrépido que cruza el mar sin miedo y llegar a la cumbre de la montaña donde anidan tus sueños.

Escucha a tu corazón, escucha esos latidos que hacen parpadear tus ojos porque de pronto ven haces de luces nuevos que interaccionan con otros y se cae el caparazón pesado y las argollas ancladas se abren y los clicks internos montan un maremagnum que te zarandea, sorprende, creando en ti fortalezas que taladran los abismos y vuelas por el cielo libre con el viento a tu favor.

Sueño, vida, infinitud de posibilidades ante ti y en el zarandear del columpio, eres lo que quieres, paz, amor e intentos.

DESPIERTAS

Un grito poderoso que desgarra vestiduras, que emerge enérgico, de los hilos más profundos del corazón y clama con estruendosa fuerza, rugiendo, envolviendo como un huracán desatado la sabiduría que de pronto te asalta y te eleva hacia un cielo infinito.

Se evaporan los miedos que colgaban como lastres del árbol de tu vida y caen perdiéndose en la hojarasca de este otoño que termina.

La lluvia se filtra en la tierra y la savia nueva despierta en una bella mañana soleada donde todo puede ser. ¿Te atreves?

Sólo observa y ese grito tuyo ya se grabó hasta en las piedras.

CORAZÓN

Intensas lluvias cayendo por los prados, laderas y montañas.

Toca el agua a su paso todo, no hay un resquicio que quede mínimamente seco porque su causa es remover y refrescar.

Ramas partidas y piedras alocadas corren vertiginosas hacia el río formando en su devenir nuevos surcos y la lluvia impregna, remueve y recrea nuevas formas.

El corazón despierta ante el espectáculo, sintiendo, que ante la nueva perspectiva las acciones que tome serán distintas, antes dormía sin saber con drogas superfluas pero la lluvia ha despertado en el una fuerza titánica, un fuego que no se puede apagar y que envuelve su verdadero propósito por siempre y así será.

ERES

En el mar de olas aprendemos a nadar, a equilibrar impulsos, a renacer de las caídas, a crecer, a mirar con ojos de halcón lo que realmente importa.

Un cielo de estrellas, una luz en el horizonte, un idílico beso en la frente que despierta al viajero dormido, al caminante perdido, al ser soñado que eres y con una fuerza inédita hundes tus pasos en nieves profundas hacia la montaña.

Conquistas pedregosas laderas, caminos oscuros, bosques espesos sigues señales que el nuevo héroe despierto en ti ve sencillamente, sin esfuerzo.

Así conquistas el fuego de tu corazón y la vida te silba al oído bellas canciones, contándote su esencia.

JUNTOS

Relámpagos centelleando en el cielo, alumbrando la caverna, dirigiendo sus puntas a incipientes sitios.

Levantando con su luz, el aislamiento, la mórbida dejadez, calambres que despiertan lo que estaba inanimado y vacío.

Comienzo de una realidad por escribir tan nueva y limpia que los pies hasta sin calzar quieren apresurarse hacia nuevas metas.

Heroínas y héroes dándose la mano y en esa caricia encuentran un único latir, avanzando juntos, cantando las notas que los conectan.

Es una canción de amor y paz en tiempos convulsos pero que inesperadamente une los corazones más pedregosos y del barro de la lluvia del relámpago surge un nuevo amanecer.

Ya

Pies descalzos en la hierba sintiendo su frescor, sin pensar, sin nada que hacer, solo pensando en la sensación de libertad, mimetizados con la naturaleza.

Mariposas posándose en margaritas a su lado bailando la misma danza que bombea el corazón.

Turgentes amapolas naciendo ante los ojos al pararse el tiempo. Sí, ese estallido primaveral de enamoramiento prófugo que se separa del tiempo y donde solo existe lo amado.

En el cielo nubes esponjosas de azúcar que incitan a soñar que se unen y desunen como las piezas del puzzle de la vida.

Amada vida, que las semillas que se posan dentro vean la luz de este nuevo día que comienza en blanco a escribirse.