Instantáneas de la vida, parecidas y nunca iguales al tener cada día un elixir nuevo y diferente con miles de pasos a elegir. Si respiras notando realmente que lo haces quizás puedas ver haces de luz y algún arcoíris, enfrente de tus narices al dejarte ser tú y soñar sin filtros impuestos, brillando cada día, encontrando ese diapasón que te hace crecer bello, auténtico y grande. Silbo de contento y te veo eterno en el espacio tiempo como las estrellas del cielo. Eres sol de día y luz de luna en la oscura noche. Gracias por existir y crecer siempre aún entre el suelo calcinado.
