NOTAS

Raíces profundas penetrando en el ancestral istmo, donde se llega a atisbar banderas de paz, con palomas blancas en sus mástiles, que en un silencio único vuelan hacia el cielo azul. Se abren grietas, logrando un desequilibrio en el que se buscan las pepitas de oro incuestionables de la vida, hay tantas, eres tan rico y los leprosos quieren tocarte para que las compartas, para sanar.

Reza tu oración, una flauta con agujeros es el corazón, bonita melodía, la de todos.

Que intriga, que paleta de colores, que vida, si pintas monas, nada hiciste y sin embargo si creas con lo que escuchas entre los agujeros del corazón ya puedes sonreír y tocar el sol.

VIDA

Conmoción, montañas cayendo, rios anegados y entre tanta desolación crece un verde intenso entre el cemento.

Se abren compuertas que por el óxido del tiempo, gruñen para dejar salir toda la fuerza del agua hacia el soñado mar y en su camino remueven todo , limpian, desbrozan y su paso es hacia la libertad, soñada, querida y amada.

Y de guía las estrellas que con su impresionante luz alumbran el camino escondido entre la maleza, los huecos y las trampas. Vida soñada, vida anhelada, sólo estás aquí, ni antes ni después.

TRAMPANTOJO

Se alinean los planetas, fugaces estelas en el cielo muestran algo pero si miras desaparece. La flecha cambia de dirección cuando la ves, por eso para que no se escape, como los pajaritos cuando abres la ventana, hay que observar al que observa y ese eres tú, la flecha se da la vuelta y te apunta, al corazón, a la cabeza, al esternón. Y te hiere y caes enamorado del amor que infraganti te encuentra mirando a otro lado. Que alegría estás cerca del final del acertijo o no… esto acaba de empezar.

Abismo, montañas, vida.

Entre dos montañas un abismo y en sus cumbres un árbol de magníficas ramas de las que cuelgan frutos que no conoces.

En el fondo del abismo parece que algo brilla, entre la enorme oscuridad, bajas unos pasos y tus pies se hunden en una tierra orgánica que parece ser es la que tienen los árboles de las montañas, con esos frutos exóticos. El aire se enrarece y tu respiración no es tan buena, unos pasos más y ves que es una llave ese brillo que te atraía, la coges y se pega a ti como un imán ¿ que abrirá? Subes hacia las montañas con ella a buscar el tesoro y el aire ya es otra cosa, notas que la respiración vuelve a su estado normal y que bajar y subir te ha despertado, que las montañas te esperan y para el tesoro ya tienes llave, pero que valiente aprendiz de vida.

PUEDES

Puedes desentrañar los jeroglíficos que aparecen en tu andar cotidiano por la vida, observando con otros ojos que son tuyos, pero que miran de otro modo.

Las estrellas todos los días en el cielo están y unas veces las ves y otros días ni siquiera levantas tus ojos al cielo y sin embargo brillan aunque tú no las mires.

Tintinean en tu interior siempre por su luz, ahora si cierras los ojos las ves aunque no las mires, dando impulso a tus pasos un motor que tienes, que puede cuando confías y creces como un pequeño gigante, tocando el cielo, las estrellas y lo que tú ni siquiera hubieras imaginado.

Luna de Fuego

Cruzan el cielo ánades en bandada ante una luna de fuego donde se quema lo viejo, lo que no sirve, lo que estorba y la hoguera de humo negro se disipa en la noche.

Limpieza, pensamientos entre las estrellas, ahora que la luna le gana la partida al sol, chispas volando, fuego intenso en el corazón, en los ojos sortilegios, lluvia de estrellas que dibujan frases que te tocan como dientes de león levemente pero elevándote a ese lugar único, donde cuelgan las llaves que viniste a recoger para abrir el cielo y dejar caer las quimeras por las que late tú ser.

Otro ánade que vuela hacia la luna de fuego y mañana saludará al sol, tras cruzar la noche.

Estás viendo lo que quieres, aquí y ahora, gracias al anhelo de encontrar la paz merecida. Entresijos, huecos y puntas de lanza son formas de encontrar lo bello en la vida de una forma natural, como los pajaritos encuentran todo lo que necesitan todos los días, en toda la tierra. Anchos hombros y tantos días cargando que ahora hay que aligerar para encontrar. Cierra las puertas a lo que no necesitas, esas moscas que te pican, esas palabras desabridas, esos forces de creencias que no engrandecen a tu corazón y al contrario lo asfixian. Rompe la baraja, saca el corazón al viento y la conquista se vislumbra entre los huecos y los entresijos, con las puntas de lanza apuntando a la paz del cielo.

TORMENTA

El rayo un serpentín corriendo por la noche, una varita mágica que alumbra el cielo y el agua limpiando las calles, tu bello rostro y ese olor a lluvia que te hace unirte a la tierra, a la sapiencia de lo importante e infinito.

Las gotas golpean en el instante justo ¿ hay alguien, ahí? Y escuchas como caen al suelo montando ríos de agua, castañetean al chocar con el suelo y dicen algo…late tu corazón y se une a ellas, sonido único del agua que corre por la tierra y la sangre corre por ti aún compleja, como el agua por la tierra deshecha inundado, amando.

¿ QUE SUEÑAS?

Luna atrayente, sola, rodeada de fulgurantes estrellas que te adornan haciéndote la protagonista silenciosa de la noche.

Tú luz llena los hogares y entre la oscuridad descubres los sueños de todos, que dormidos elucubramos nuestra batalla, contra lo que esta noche se despierte. Bellos sueños, horribles, enajenados, tranquilos, tantas noches, tantos sueños y con luna llena una hilera infinita de estrellas, no se ven pero se presienten cada una alumbrando un sueño, un amor, un fugaz sentimiento arremolinado entre las “zetas” girando hasta el amanecer, hasta que la luna guarde las estrellas dentro.

Interferencia

Grande y real el instante en el que hay una interferencia que lo cambia todo, cuando sientes una mirada interesada que te observa y comienza un juego en el que los latidos del corazón que se despiertan cantan una antigua y bella música. Ánforas, ánades y un puñadito de amor flotando en el aire. Algo te pellizca, algo que te gusta y que en el calor de hoy te ha inundado como el mar y su brisa sin estar allí porque el azul suyo hoy es verde enredadera, verde intenso y puedes pasar que está verde. Cruza, siente la interferencia, déjate llevar. Sí, sí sueño de verano latiendo entre los árboles y los inseparables agapornis los únicos observadores. Las agujas de los pinos al caer no llegan al suelo os han pinchado a los dos. ¿ quien será el valiente? los agapornis apostando están.